Posverdad

Dime como hablas y te diré en qué sociedad vives. El lenguaje dice mucho de nosotros y una de las instituciones que más se fija en estas cuestiones es el diccionario Oxford de inglés. Ya se sabe que la lengua inglesa no funciona como el español, que tiene su real academia, con sus expertos, que deciden qué palabra hay que incluir, qué definición hay que pulir… Los ingleses, en cambio, son más atrevidos a la hora de inventarse palabras y de incorporarlas a sus diccionarios. El diccionario Oxford tiene por costumbre reunir todas las palabras que se han inventado en el último año y elegir una como la que resume por dónde van los tiempos de la historia. Ni que decir tiene que lo que bendice el inglés se acaba imponiendo por doquier. Si no, que le pregunten a la palabra selfie…

Bueno, pues este año la palabra elegida ha sido “posverdad”… Para empezar, la palabreja viene a dar a entender que la verdad a secas, la de toda la vida, ha muerto, y que lo que nos ha quedado es la posverdad, entendida, según Oxford, como “aquella circunstancia en la que los hechos objetivos influyen menos que las emociones o las creencias personales”.

silhouettes-616913_1280Vamos, que hoy en día la gente se forma su opinión al margen de los datos objetivos, y da por bueno aquello que le emociona o que confirma lo que siempre ha creído. Oxford asegura que la palabra tuvo un pico de uso en el mes de junio y que la culpa la tienen personajes como Donald Trump y Nigel Farage. Los responsables del Brexit en el Reino Unido y la victoria del populismo en Estados Unidos han triunfado contando a la gente…. no la verdad, sino lo que quería escuchar.

La posverdad se impone en estos tiempos posmodernos. De hecho, los filósofos hablan del posmodernismo como la era en la que se rechaza lo racional, se potencia lo individual por encima del bien común, los grandes estadistas dan paso a líderes coyunturales y el formato es mucho más importante que el contenido. Es decir, todo es relativo y lo importante ya no es ser, sino parecer.

En definitiva, es la era del postureo, neologismo hispano que ya ha hecho fortuna en nuestro idioma y país para definir la obsesión por aparentar. Postureo todavía no ha sido aceptada por la RAE, pero el diccionario de Oxford ya ha incluido posverdad en su versión digital. Si los editores en lengua inglesa detectan que la palabra se sigue usando para definir situaciones de nuestra vida diaria, lo acabarán incluyendo en la versión impresa.

Entre tanto, tiempo habrá para reflexionar sobre el lenguaje. La verdad nos hacía libres, la posverdad no sabemos a dónde nos llevará. Claro que estas reflexiones lo mismo nos pillan con la guardia baja. Los que no estamos cazando pokemons estamos haciendo el mannequin challenge.